Definir funciones y competencias para clarificar los roles y mejorar la eficiencia y la alineación del equipo.
Analizamos y definimos los puestos de trabajo (DPT) a partir de las funciones (¿qué se hace?) y de las tareas (¿cómo se hace?). Identificamos las competencias y los comportamientos asociados (los conocimientos y los comportamientos esperados), para un desempeño óptimo, asegurando coherencia, aportación de valor y sostenibilidad en el tiempo.
En la definición de los perfiles profesionales es clave no perder de vista los objetivos esperados y los resultados obtenidos.
Las competencias solo tienen sentido si se traducen en una aportación real al funcionamiento de la organización, y esto permite evaluar cómo se realiza el trabajo, orientar la toma de decisiones y garantizar la alineación entre las personas, actividad y estrategia.
El proceso de análisis y descripción de un puesto de trabajo consta de 3 fases:
Primero, consensuamos un modelo de clasificación de competencias y establecemos una definición compartida de cada una. Podemos facilitar un diccionario de competencias o revisar el de la empresa.
Segundo, utilizamos distintas herramientas y actividades para definir el puesto de trabajo:
El proceso de análisis y descripción de un puesto de trabajo se basa en las siguientes actividades:
Para poder realizar las selecciones, las evaluaciones del desempeño, los planes de mejora y de carrera, así como definir las retribuciones, es fundamental definir previamente los puestos de trabajo.
Más allá de describir funciones, este proceso permite revisar roles, responsabilidades e interdependencias, aportando una visión clara de cómo debe organizarse la actividad para alcanzar los objetivos de la empresa.
No se trata únicamente de crear las DPT, sino también de un proceso que permite acompañar a la organización en la toma de decisiones estratégicas sobre su estructura y funcionamiento.
Es adequado definir o redefinir los puestos de trabajo en momentos clave del ciclo de vida de la organización, especialmente cuando es necesario ganar claridad, coherencia y alineación estratégica.
Una herramienta estratégica para orientar la toma de decisiones de mejora continua en la gestión del equipo.
Definir funciones y competencias para clarificar los roles y mejorar la eficiencia y la alineación del equipo.
Captar los/las profesionales más competentes y alineados con la cultura organizativa.
Medir como se hace el trabajo con el nivel de logro de funciones, objetivos y competencias.
Orientar el desarrollo competencial y el recorrido profesional interno.
Reconocer la contribución real de las personas reforzando su motivación y alineación con la organización.